El viernes previo al inicio de las vacaciones me burlaba de un amigo y su móvil estrellado, con la pantalla hecha literalmente añicos, pero operativo.
Ironías del destino aquello se volvió en mi contra con fuerza arrolladora apenas cuatro días después.
Os pongo en situación, segundo día de playa y de vuelta al hotel haciendo equilibrios con la bolsa de playa, la revista, el móvil, el niño... cataplóf, móvil contra el suelo desde un metro de altura. Pantalla rajada y una mancha interna de tinta azul oscuro que se iba extendiendo por momentos ocultando todo lo que cubría.
Apenas pude dejar un mensaje indicando que mi móvil moría, el cual no tuvo ninguna trascendencia porque nadie me tomó en serio.
Aquel momento debió ser digno de foto. Yo plantada en medio del cuarto, con el cadáver de mi móvil en una mano y con mis chicos en tensión, mirándome muy preocupados. Esperaban algún tipo de ataque de locura, llanto o destrucción, pero yo quedé catatónica. Confiando en mi "peazo móvil" no había llevado portátil, ni tablet, ni ningún otro artilugio tecnológico que lo pudiese sustituir. El zapatófono de mi chico apenas nos servía para llamar de vez en cuando a la familia para que supiesen que seguíamos vivos.
Adiós mundo virtual, adiós blog, adiós redes sociales, adiós wasap.
Tuve fiebre, delirios y convulsiones durante dos días. El amanecer del tercer día apenas me quedaba un ligero tic en el ojo izquierdo, y un temblor prácticamente imperceptible en la mano derecha.
Decididos a superar juntos aquello bajamos a la playa. La verdad es que estuve tan entretenida que casi ni lo eché de menos.
La pistola de agua que mi hijo llevaba preparada, para expulsar a los jetas que siempre se te cuelan delante, apenas nos sirvió para que los vecinos se rieran de nosotros. Hubiésemos necesitado un cañón, porque resulta que ahora la moda es llevarse un toldo de cuatro postes, con mesa, sillas, neveras y otras doscientas cosas más (y yo pensaba que iba cargada).
Después de aquel despliegue, que incluía piscina hinchable para los niños, mis vecinos quedaron agotados, así es que se sentaron a disfrutar del resultado de su trabajo con unos cubatas en la mano y quitándonos la vistas.
En toda la mañana no les vi ni mojarse los pies. Aunque no me extrañó, debían temer que alguien asaltase su mansión.
Os enseñaría una foto, pero os recuerdo que mi móvil había muerto y yo estaba en pleno síndrome de abstinencia.
No os engañaré, la visita por la tarde a la piscina del hotel fue mucho más dura. Allí todo el mundo parecía presumir de móvil frente a mi, incluso vi a tres personas leyendo en sus tablets.
Para superar mi pérdida lo mejor era compartirla, así es que me dediqué a tirarme a bomba tratando de salpicar a los cyber-veraneantes despistados.
Enajenada por mi dolor traté de sustituir el envío de mails por el arcaico sistema de envío de postales. Las abuelas están encantadas con los garabatos de su nieto, aunque no han entendido muy bien mis desvaríos sobre dolor, sufrimiento y la pérdida de mi "peazo móvil", aunque las lágrimas en la postal (que confundieron con agua de mar) les han conmovido mucho.
En un momento de desesperación absoluta incluso llegué a inventar un rudimentario sistema de comunicación que pretendía sustituir a mi wasap. Dejaba notas escritas en servilletas a la gente y esperaba ansiosa la respuesta con su correspondiente emoticono. Tuve que desistir cuando la gente empezó a preguntarme qué vendía. Incluso hubo quien me dio un euro pensando que iba pidiendo, tal era mi cara de agonía y sufrimiento infinito.
Menos mal que por la noche contábamos con la animación del hotel para desconectar.
Era catártico ver a aquellos cuatro haciendo el ridículo y cantando a voz en grito en la mini disco delante de las hordas de niños enloquecidos.
Luego venía el trenecito (la conga de Jalisco de toda la vida) y se llevaba a los peques al mini cine. Una pantalla arrugada donde proyectaban pelis piratas (que no de piratas) con un volumen atronador.
La primera noche nos liaron, pero el resto de días, ejerciendo de malos padres, le hicimos creer a nuestro hijo que el cine se había roto.
Pero estas vacaciones han sido muy largas y han dado para mucho más, y ahora que vuelvo a tener conexión a la red os lo pienso contar todo por capítulos, y este solo ha sido el primero.
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martes, 30 de julio de 2013
jueves, 11 de julio de 2013
Vacaciones con niños
Ahora que están tan próximas las vacaciones no quiero dejar escapar la ocasión de daros mis recomendaciones sobre el veraneo ideal.
Como siempre, es mi particular punto de vista sobre como disfrutar estos ansiados días.
Mis planes preferidos en orden serían:
1º. Dejar a l@s niñ@s con los abuelos, tíos, primos... y huir un par de semanas.
Si esta opción os parece inviable por no tener familia con quien dejarlos, o por ser demasiado desalmada para vuestras tiernas conciencias, podéis seguir leyendo.
Si esta os cuadra os garantizo que es la única forma de disfrutar de las vacaciones y descansar, y no os haría falta seguir leyendo.
2º. Conocer mundo. Desde que nació el peque no viajamos al extranjero, y no veo el momento de retomarlo. Ainsss que triste y vació está mi pasaporte.
Acepto sugerencias de sitios chulos que visitar con niños, que no sean Eurodisney o Disneyland.
3º. Si os gusta la montaña: no lo dudéis, hay que optar por casas/hoteles rurales con animales y huerto propio. Eso mantendrá entretenidos a los niños el tiempo suficiente como para sentaros un rato a disfrutar de las vistas y del olor a campo. Os garantizo que se les pasarán las horas muertas dando de comer a los bichos y recolectando zanahorias. Mis favoritos: Agroturismo Mari Cruz en Navarra, Jesuskoa en País Vasco y La Bárcena en Cantabria.
4º. A los que os gusta la playa: buscad un hotel de esos que tiene animación y "club infantil", " baby club" (o como lo llamen) a ser posible las 24 horas. Será la única forma de poder tomar el sol tranquilamente, e incluso de poder leer estirada en la tumbona, sin tener que andar corriendo detrás de vuestr@s hij@s. Será el dinero mejor invertido del mundo. Nosotros hemos estado en ese plan en Menorca y Huelva.
5º. Tenemos pueblo. Esta opción mola. Tiene dos ventajas: nos ahorramos el hospedaje y, como hará mucho que no vamos, l@s abuel@s tendrán ganas de presumir de familia y se dedicarán a pasear a vuestros hij@s y a presentársel@s a las vecinas con el típico - "has visto que mayor está mi niet@. Es más alto, mas rubio y más guapo que la fea de tu nieta, que mira que es antipática la jodía. Anda hijo, dale un besito a la Mari. "
Mientras tanto vosotr@s de cañitas en la terraza de la plaza del pueblo.
6º. Me toca quedarme en Madrid (mi ciudad). Mala suerte, otro año será. Apunta a la criatura a algún campamento urbano que incluya piscina, porque ya sabes que hasta las ocho de la tarde no le podrás bajar al parque. Si tienes conocidos con piscina en su bloque ha llegado el momento de estrechar lazos y profundizar en vuestra relación.
A los de Madrid os doy un par de planes gratis: Madrid Río (nuestra playa urbana con muchas zonas de juego) y Titirilandia, el festival de títeres en el parque de El Retiro del 4 de julio al 25 de agosto.
7º. Soy de gustos especiales. No te pierdas la guía que han hecho Familias en Ruta porque es imposible no encontrar un plan que te guste.
Todas estas opciones están testadas por esta mala madre y son muy recomendables.
Escojáis lo que escojáis espero que lo paséis fenomenal y que me hagáis llegar vuestras recomendaciones para futuros veraneos.
Como siempre, es mi particular punto de vista sobre como disfrutar estos ansiados días.
Mis planes preferidos en orden serían:
1º. Dejar a l@s niñ@s con los abuelos, tíos, primos... y huir un par de semanas.
Si esta opción os parece inviable por no tener familia con quien dejarlos, o por ser demasiado desalmada para vuestras tiernas conciencias, podéis seguir leyendo.
Si esta os cuadra os garantizo que es la única forma de disfrutar de las vacaciones y descansar, y no os haría falta seguir leyendo.
2º. Conocer mundo. Desde que nació el peque no viajamos al extranjero, y no veo el momento de retomarlo. Ainsss que triste y vació está mi pasaporte.
Acepto sugerencias de sitios chulos que visitar con niños, que no sean Eurodisney o Disneyland.
3º. Si os gusta la montaña: no lo dudéis, hay que optar por casas/hoteles rurales con animales y huerto propio. Eso mantendrá entretenidos a los niños el tiempo suficiente como para sentaros un rato a disfrutar de las vistas y del olor a campo. Os garantizo que se les pasarán las horas muertas dando de comer a los bichos y recolectando zanahorias. Mis favoritos: Agroturismo Mari Cruz en Navarra, Jesuskoa en País Vasco y La Bárcena en Cantabria.
4º. A los que os gusta la playa: buscad un hotel de esos que tiene animación y "club infantil", " baby club" (o como lo llamen) a ser posible las 24 horas. Será la única forma de poder tomar el sol tranquilamente, e incluso de poder leer estirada en la tumbona, sin tener que andar corriendo detrás de vuestr@s hij@s. Será el dinero mejor invertido del mundo. Nosotros hemos estado en ese plan en Menorca y Huelva.
5º. Tenemos pueblo. Esta opción mola. Tiene dos ventajas: nos ahorramos el hospedaje y, como hará mucho que no vamos, l@s abuel@s tendrán ganas de presumir de familia y se dedicarán a pasear a vuestros hij@s y a presentársel@s a las vecinas con el típico - "has visto que mayor está mi niet@. Es más alto, mas rubio y más guapo que la fea de tu nieta, que mira que es antipática la jodía. Anda hijo, dale un besito a la Mari. "
Mientras tanto vosotr@s de cañitas en la terraza de la plaza del pueblo.
6º. Me toca quedarme en Madrid (mi ciudad). Mala suerte, otro año será. Apunta a la criatura a algún campamento urbano que incluya piscina, porque ya sabes que hasta las ocho de la tarde no le podrás bajar al parque. Si tienes conocidos con piscina en su bloque ha llegado el momento de estrechar lazos y profundizar en vuestra relación.
A los de Madrid os doy un par de planes gratis: Madrid Río (nuestra playa urbana con muchas zonas de juego) y Titirilandia, el festival de títeres en el parque de El Retiro del 4 de julio al 25 de agosto.
7º. Soy de gustos especiales. No te pierdas la guía que han hecho Familias en Ruta porque es imposible no encontrar un plan que te guste.
Todas estas opciones están testadas por esta mala madre y son muy recomendables.
Escojáis lo que escojáis espero que lo paséis fenomenal y que me hagáis llegar vuestras recomendaciones para futuros veraneos.
¡¡ FELICES VACACIONES !!
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