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miércoles, 25 de septiembre de 2013
viernes, 20 de septiembre de 2013
Madre desesperada en busca de consejo
Al habla una madre desesperada en busca de consejo. Necesito la ayuda de la blogosfera, familia Ohana 2.0, seguidoras del blog, lectores anónimos y todo aquel que se apiade de mi.
El miércoles que viene es el 4º cumpleaños de mi hijo, bien, bien, yupi, yupi, emoticono feliz... PUES NO.
No me malinterpretéis, que estoy encantada con la fiera y con que cumpla años, lo que me ataca los nervios son los preparativos de la fiesta de cumpleaños, o los no preparativos, que en esas ando.
Desde siempre he hecho alegato en contra de las macro fiestas cumpleañeras en las que los papás/mamás se dejan un dineral, burguer, cine, parque de bolas, spa para niñ@s, creo que conozco casi todas las opciones.
Durante los tres años anteriores me he dedicado a celebrar una barbacoa en la
sierra, a la que invitaba a la familia y a mis amigas con sus hij@s y respectivos. Mi idea es seguir con este plan, pero claro, segundo año de cole y todo cambia.
De repente empiezan a invitarte a fiestas a las que no puedes acudir, a otras acudes sin regalo (si, lo se, bochornoso pero me ha pasado ya dos veces) y las mamás más listas directamente ni te invitan.
Entonces empiezas a darle vueltas a todas las posibilidades.
a). Paso de celebrar nada con los niños del cole. Llevamos zumos y galletas para el desayuno y listo. Para mi la ideal, pero el capullo del profe nuevo ya anda revolucionando a los niños con ¿quién cumple años en septiembre? y ¿cómo lo vais a celebrar? Todo ello de lo más inocente e inoportuno.
b). Falsificar el libro de familia, llevarlo al cole y demostrar al profe y a los compañeros de clase que en realidad nació el 2 de agosto. "Uy que pena que estábamos de vacaciones y ya lo celebramos".
c). Salir de viaje y regresar en octubre.
d). Asumir que no soy una madre original, pasar por el aro y dejarme medio sueldo en invitar a todos los niños a un parque de bolas.
e). Seguir el ejemplo de mis "amigas malas madres de parque" y celebrar un megabotellón a la salida del cole.
Entonces, cuando tengo decidido que mi opción es la e). me asaltan nuevas dudas:
¿Qué hago si llueve? 26 niños con sus respectivas madres no me caben en casa.
Y las madres listas me decís, chica no te líes, invita solo a sus amiguitos. Ya claro, pero ¿quienes son sus amiguitos? Porque yo no lo se. Cada día cambia. Con el que ayer se pegó hoy se abraza. Su mejor amigo esta semana es un niño nuevo cuyo nombre no recuerda y al cual yo nunca he visto. Igual es invisible XD
Para rizar el rizo un poco más me encuentro con que los niños con los que más juega (o eso creo yo) es con los que peor hemos quedado.
Uno a cuyo cumple fuimos sin regalo, dos a cuyos cumpleaños no pudimos acudir y otros dos que no nos invitaron a su fiesta.
Ahora entra en juego el factor madre. Yo soy muy de ponerme en el lugar del otro y pienso:
Tengo dos madres que no han celebrado los cumpleaños y están en contra de estos festejos. Invitar a sus hij@s ¿es ponerlas en un compromiso?
Están las mamás que no invitaron a mi hijo pero cuyos hijos me caen fenomenal ¿los invito o debería ofenderme y ser rencorosa?
Por último están las mamás cuyas invitaciones rechacé, y a cuyos hijos me gustaría invitar. Igual piensan que lo hago por el regalo, o deciden vengarse devolviéndome el desplante.
Tema regalo. Si por mi fuese pondría una nota en MASYUSCULAS negrita subrayado indicando que no se aceptarán regalos, pero claro, mi hijo es capaz de cometer un matricidio, porque no nos engañemos, lo que les gusta de cumplir años son los regalos. Todavía no he conseguido inculcar en mi hijo los conceptos generosidad y altruismo.
En resumen, ando hecha un lío, me quedan 3 días y no se qué hacer.
Me río yo de los conflictos internacionales, organizar una fiesta de cumpleaños para niños de 4 años es como hacer un master intensivo en diplomacia.
Seguro que ahora todas mis amigas entenderán por que no me decido a casarme. Si no soy capaz de organizar un cumpleaños como voy a sacar adelante una boda ;-)
Por cierto, casi lo olvido, todo este rollo es para que me deis vuestras opiniones y consejos al respecto, que #cumpleañosfiera todavía no está resuelto.
El miércoles que viene es el 4º cumpleaños de mi hijo, bien, bien, yupi, yupi, emoticono feliz... PUES NO.
No me malinterpretéis, que estoy encantada con la fiera y con que cumpla años, lo que me ataca los nervios son los preparativos de la fiesta de cumpleaños, o los no preparativos, que en esas ando.
Desde siempre he hecho alegato en contra de las macro fiestas cumpleañeras en las que los papás/mamás se dejan un dineral, burguer, cine, parque de bolas, spa para niñ@s, creo que conozco casi todas las opciones.
Durante los tres años anteriores me he dedicado a celebrar una barbacoa en la
sierra, a la que invitaba a la familia y a mis amigas con sus hij@s y respectivos. Mi idea es seguir con este plan, pero claro, segundo año de cole y todo cambia.
De repente empiezan a invitarte a fiestas a las que no puedes acudir, a otras acudes sin regalo (si, lo se, bochornoso pero me ha pasado ya dos veces) y las mamás más listas directamente ni te invitan.
Entonces empiezas a darle vueltas a todas las posibilidades.
a). Paso de celebrar nada con los niños del cole. Llevamos zumos y galletas para el desayuno y listo. Para mi la ideal, pero el capullo del profe nuevo ya anda revolucionando a los niños con ¿quién cumple años en septiembre? y ¿cómo lo vais a celebrar? Todo ello de lo más inocente e inoportuno.
b). Falsificar el libro de familia, llevarlo al cole y demostrar al profe y a los compañeros de clase que en realidad nació el 2 de agosto. "Uy que pena que estábamos de vacaciones y ya lo celebramos".
c). Salir de viaje y regresar en octubre.
d). Asumir que no soy una madre original, pasar por el aro y dejarme medio sueldo en invitar a todos los niños a un parque de bolas.
e). Seguir el ejemplo de mis "amigas malas madres de parque" y celebrar un megabotellón a la salida del cole.
Entonces, cuando tengo decidido que mi opción es la e). me asaltan nuevas dudas:
¿Qué hago si llueve? 26 niños con sus respectivas madres no me caben en casa.
Y las madres listas me decís, chica no te líes, invita solo a sus amiguitos. Ya claro, pero ¿quienes son sus amiguitos? Porque yo no lo se. Cada día cambia. Con el que ayer se pegó hoy se abraza. Su mejor amigo esta semana es un niño nuevo cuyo nombre no recuerda y al cual yo nunca he visto. Igual es invisible XD
Para rizar el rizo un poco más me encuentro con que los niños con los que más juega (o eso creo yo) es con los que peor hemos quedado.
Uno a cuyo cumple fuimos sin regalo, dos a cuyos cumpleaños no pudimos acudir y otros dos que no nos invitaron a su fiesta.
Ahora entra en juego el factor madre. Yo soy muy de ponerme en el lugar del otro y pienso:
Tengo dos madres que no han celebrado los cumpleaños y están en contra de estos festejos. Invitar a sus hij@s ¿es ponerlas en un compromiso?
Están las mamás que no invitaron a mi hijo pero cuyos hijos me caen fenomenal ¿los invito o debería ofenderme y ser rencorosa?
Por último están las mamás cuyas invitaciones rechacé, y a cuyos hijos me gustaría invitar. Igual piensan que lo hago por el regalo, o deciden vengarse devolviéndome el desplante.
Tema regalo. Si por mi fuese pondría una nota en MASYUSCULAS negrita subrayado indicando que no se aceptarán regalos, pero claro, mi hijo es capaz de cometer un matricidio, porque no nos engañemos, lo que les gusta de cumplir años son los regalos. Todavía no he conseguido inculcar en mi hijo los conceptos generosidad y altruismo.
En resumen, ando hecha un lío, me quedan 3 días y no se qué hacer.
Me río yo de los conflictos internacionales, organizar una fiesta de cumpleaños para niños de 4 años es como hacer un master intensivo en diplomacia.
Seguro que ahora todas mis amigas entenderán por que no me decido a casarme. Si no soy capaz de organizar un cumpleaños como voy a sacar adelante una boda ;-)
Por cierto, casi lo olvido, todo este rollo es para que me deis vuestras opiniones y consejos al respecto, que #cumpleañosfiera todavía no está resuelto.
martes, 6 de agosto de 2013
Bloguer - candidatas 12 y 13 a Peor Madre del Año
Lo que tiene ser bloguera es que no puedes evitar contar lo que te pasa, y al final eso tiene consecuencias.
En el caso de nuestras candidatas 12 y 13 a Peor Madre del Año lo que les ha pasado es que han contado una anécdota en su blog sin pensar que una mala madre pudiese sacar partido de ello.
Resultado; llegué, leí y nominé.

Querida Desblogger, por tu afán de protagonismo que te hizo probar todas las actividades previstas para los niños como si una más de ellos fueses, además de acabar con las existencias de Lambrusco, dejando a los invitados a dos velas mientras tú ibas borrachuza perdida en la fiesta de cumpleaños de tu hijo, y todo ello motivado por la envidia que te provocó el éxito ajeno (cumpleaños de una mamá rival) pasas a ser nuestra aspirante nº 12 a Peor Madre del Año.
Eso sí, por lo que cuentas la fiesta de cumpleaños que organizaste para tu Señorito Escarlato pasará a los anales de la historia familiar. ¡Objetivo cumplido!
Aquí tenéis su propia narración de los acontecimientos, no os la perdáis porque es de lo más divertida. DESBLOGGEANDO.
Mientras tanto mis queridos Miss y Mister Golosina comenzaron la operación retirada de pañal, a traición y sin previo consentimiento de su benjamín.
La única pista que le dieron de la que se le venía encima fue la compra de ingentes cantidades de calzoncillos. Calzoncillos que deben ser un rato feos, porque al bendito niño es ponérselos y mearse encima.
Confiesa, Miss Golosina ¿eran calzoncillos de oferta de esos que pican? Me apuesto algo a que ni siquiera llevan dibujos.
Lo peor del caso es que llevaron a la criatura de cena, ocurrió lo que cualquier buena madre hubiese previsto, pero aquí mis aspirantes nº 13 a Peor Madre del Año dejaron al niño mojado mientras disfrutaban de los postres.
Sí, sí, ya me imagino la excusa, ahora en verano hace calor y un poco de humedad no hace daño.
Habéis cometido uno de los pecados más recurrentes de las malas madres, salir de casa sin muda de recambio.
Por todo lo explicado, más lo que podéis y debeis leer en sus blogs (pinchad sobre los nombres) pasáis a ser oficialmente las candidatas 12 y 13 a Peor Madre del Año.
Siempre desde el cariño y la comprensión de quien ya ha cometido esos mismos y otros muchos errores.
En el caso de nuestras candidatas 12 y 13 a Peor Madre del Año lo que les ha pasado es que han contado una anécdota en su blog sin pensar que una mala madre pudiese sacar partido de ello.
Resultado; llegué, leí y nominé.
Querida Desblogger, por tu afán de protagonismo que te hizo probar todas las actividades previstas para los niños como si una más de ellos fueses, además de acabar con las existencias de Lambrusco, dejando a los invitados a dos velas mientras tú ibas borrachuza perdida en la fiesta de cumpleaños de tu hijo, y todo ello motivado por la envidia que te provocó el éxito ajeno (cumpleaños de una mamá rival) pasas a ser nuestra aspirante nº 12 a Peor Madre del Año.
Eso sí, por lo que cuentas la fiesta de cumpleaños que organizaste para tu Señorito Escarlato pasará a los anales de la historia familiar. ¡Objetivo cumplido!
Aquí tenéis su propia narración de los acontecimientos, no os la perdáis porque es de lo más divertida. DESBLOGGEANDO.
Mientras tanto mis queridos Miss y Mister Golosina comenzaron la operación retirada de pañal, a traición y sin previo consentimiento de su benjamín.
La única pista que le dieron de la que se le venía encima fue la compra de ingentes cantidades de calzoncillos. Calzoncillos que deben ser un rato feos, porque al bendito niño es ponérselos y mearse encima.
Confiesa, Miss Golosina ¿eran calzoncillos de oferta de esos que pican? Me apuesto algo a que ni siquiera llevan dibujos.
Lo peor del caso es que llevaron a la criatura de cena, ocurrió lo que cualquier buena madre hubiese previsto, pero aquí mis aspirantes nº 13 a Peor Madre del Año dejaron al niño mojado mientras disfrutaban de los postres.
Sí, sí, ya me imagino la excusa, ahora en verano hace calor y un poco de humedad no hace daño.
Habéis cometido uno de los pecados más recurrentes de las malas madres, salir de casa sin muda de recambio.
Por todo lo explicado, más lo que podéis y debeis leer en sus blogs (pinchad sobre los nombres) pasáis a ser oficialmente las candidatas 12 y 13 a Peor Madre del Año.
Siempre desde el cariño y la comprensión de quien ya ha cometido esos mismos y otros muchos errores.
¡¡ Bienvenidas a nuestro club !!
jueves, 13 de junio de 2013
BOTELLÓN EN EL PARQUE
Ya sabéis que ahora tengo amigas madres en el parque, lo que no sabéis es lo tremendas que son.
Está claro que para aceptar en tu grupo a la peor madre del año muy formal no puedes ser, pero su última hazaña me ha escandalizado hasta a mi, que por supuesto tomé parte en ella.
Uno de los niños del grupo cumplía años, y su madre nos invitó a acompañarle en tan dichoso día.
El plan era, y cito palabras textuales, - nos vemos en el parque el miércoles, después del cole. Llevo una tarta y soplamos las velas. Nada de regalos que os conozco.
Las instrucciones eran bastante claras y yo soy muy obediente. Por supuesto decidí seguirlas al pie de la letra. No es plan de enemistarse con las recién adquiridas amigas madres de parque.
El día en cuestión descubrí con horror que yo era la única que había seguido las instrucciones dadas. De camino al parque vi como paquetes envueltos en vivos colores, a cual más grande, asomaban de los bolsos de las mamás invitadas al cumple.
Los niños, siempre tan discretos, corrían a decirle al cumpleañero que sus mamás tenían un regalo para él, mientras mi hijo me miraba consternado.
- ¿mamá, y nuestro regalo?
- se me ha olvidado
- pero mamá es el cumple de Fer. Hay que traerle un regalo.
- ya cariño, pero se me ha olvidado.
- mami ¿por qué se te ha olvidado?
- ¿y tú? ¿por que no me lo has recordado tú? ¿acaso no es tu amigo?
En fin, un drama y mi escarnio público en la primera fiesta con mis nuevas amigas.
Menos mal que las malas madres no tienen en cuenta estos fallos, o eso quiero pensar.
¡¡ Fer perdóname !! Paloma por favor no me lo tengas en cuenta. El próximo año compraré algo el doble de grande y de caro, lo prometo.
Ahora os cuento los detalles de la fiesta, que fue un botellón en toda regla, y es que las malas madres vamos rompiendo canónes, y en esta ocasión no podía ser menos.
Me quedé estupefacta cuando la mamá anfitriona apareció con 3 bolsas enormes. Ante la sorpresa del resto de mamás del parque colocó un mantel de tela, ojo al dato, de tela. Sí, de esos en los que luego las manchas salen fatal y hay que frotar. Un 10.
Galletas, patatas fritas, chuches, batidos de chocolate, zumos variados, refrescos, la TARTA, servilletas, platos, cubiertos. No faltaba detalle. Personalmente me ganó cuando sacó la bolsa de hielos, la botella de sangría y los panchitos.
Si no fuese porque este blog va de malas madres le daría el premio a la mejor madre del año.
Para vuestra tranquilidad os diré que los municipales no nos vieron, y afortunadamente no acabamos todas en comisaría, aunque si seguimos así no lo descarto.
Paloma y resto de malas mamás...
Está claro que para aceptar en tu grupo a la peor madre del año muy formal no puedes ser, pero su última hazaña me ha escandalizado hasta a mi, que por supuesto tomé parte en ella.
Uno de los niños del grupo cumplía años, y su madre nos invitó a acompañarle en tan dichoso día.
El plan era, y cito palabras textuales, - nos vemos en el parque el miércoles, después del cole. Llevo una tarta y soplamos las velas. Nada de regalos que os conozco.
Las instrucciones eran bastante claras y yo soy muy obediente. Por supuesto decidí seguirlas al pie de la letra. No es plan de enemistarse con las recién adquiridas amigas madres de parque.
El día en cuestión descubrí con horror que yo era la única que había seguido las instrucciones dadas. De camino al parque vi como paquetes envueltos en vivos colores, a cual más grande, asomaban de los bolsos de las mamás invitadas al cumple.
Los niños, siempre tan discretos, corrían a decirle al cumpleañero que sus mamás tenían un regalo para él, mientras mi hijo me miraba consternado.
- ¿mamá, y nuestro regalo?
- se me ha olvidado
- pero mamá es el cumple de Fer. Hay que traerle un regalo.
- ya cariño, pero se me ha olvidado.
- mami ¿por qué se te ha olvidado?
- ¿y tú? ¿por que no me lo has recordado tú? ¿acaso no es tu amigo?
En fin, un drama y mi escarnio público en la primera fiesta con mis nuevas amigas.
Menos mal que las malas madres no tienen en cuenta estos fallos, o eso quiero pensar.
¡¡ Fer perdóname !! Paloma por favor no me lo tengas en cuenta. El próximo año compraré algo el doble de grande y de caro, lo prometo.
Ahora os cuento los detalles de la fiesta, que fue un botellón en toda regla, y es que las malas madres vamos rompiendo canónes, y en esta ocasión no podía ser menos.
Galletas, patatas fritas, chuches, batidos de chocolate, zumos variados, refrescos, la TARTA, servilletas, platos, cubiertos. No faltaba detalle. Personalmente me ganó cuando sacó la bolsa de hielos, la botella de sangría y los panchitos.
Si no fuese porque este blog va de malas madres le daría el premio a la mejor madre del año.
Para vuestra tranquilidad os diré que los municipales no nos vieron, y afortunadamente no acabamos todas en comisaría, aunque si seguimos así no lo descarto.
Paloma y resto de malas mamás...
¡¡ Gracias por una tarde de botellón inolvidable !!
jueves, 9 de mayo de 2013
YO CONFIESO
1. Cada día echo a suertes con el papá de la criatura quien lo baja al parque.
2. Uso la tele como niñera. Eso sí, sin mucho éxito porque a mi hijo le gusta muy poco.
3. Se me alegra el día cuando los abuelos tienen la feliz idea de llevarse a la fiera de paseo.
4. Cuando celebro un cumple no me acerco a la cocina. Compro la tarta que mas chocolate tenga en la pastelería más próxima.
5. Los disfraces no los hago, los compro o los pido prestados.
6. Totalmente de acuerdo en la importancia de la actividad física. Por eso pago a mi hijo clases de multideporte. ¿Yo en chándal? por favor...
7. Cuando mi hijo se despierta por la noche espero hasta tres llamadas con la esperanza de que se vuelva a dormir y así no tener que levantarme. Esperar que lo oigo su padre es creer en los milagros.
8. Solo conozco a 5 niñ@s de la clase de mi hijo y no recuerdo el nombre de ninguno de sus padres.
9. No me importa que la profe de mi hijo sea estricta y grite de vez en cuando. Con 21 niños y 4 niñas de 3 años en clase yo gritaría muy a menudo.
10. Quiero a mi hijo con todo mi corazón, pero ser madre no anula el resto de facetas de mi vida.
martes, 2 de abril de 2013
A soplar las velas
Hoy ha sido mi cumpleaños.
Sí, las malas madres también tenemos el defecto de hacernos viejas como el resto del mundo. Pero como todo en esta vida, tiene un contrapunto, y es estar rodeada de gente estupenda que te quiere y te acompaña, y contribuye a que un día cualquiera se convierta en un día especial.
Desde que soy madre "mi cumpleaños" es menos mío que antes.
Ahora las velas las soplan por mi, y pobre de mi si pretendo impedirlo. Por supuesto las velas se soplan cuatro y cinco veces consecutivas, y mis regalos se abren a la velocidad del rayo sin mi contribución, con los comentarios de mi hijo sobre los mismos - mami un reloj, pufff, mami una camiseta, puff, mami ¿y a ti por que no te regalan super héroes? -
El día comenzó con la serenata telefónica de mi querubín.
Como al marcharme a trabajar él seguía durmiendo, su felicitación llegó una hora más tarde.
- "Mami te voy a cantar el cumpleaños feliz y en otro idioma".
A continuación empezó su mini concierto. Primero la canción tradicional, a continuación pasó "al otro idioma" que resultó ser inglés durante la primera estrofa, seguido de un "lailo, lailo, lere, lere". Es lo que tienen los coles públicos no bilingües y los abuelos que escuchan Radiolé, provocan mucha confusión en las mentes jóvenes e inmaduras.
Tras comprobar que seguimos sin hacer progresos en lo musical, decidí bajar a desayunar con mis amigas de la oficina.
Aquí hago un paréntesis y aprovecho para presumir de amigas, que se han vuelto locas y me han hecho un montón de regalazos. Uno de ellos la tarta que veis, obra y gracia de Camino ¡¡una artista!!
Una vez en casa, y tras el susto de ver correr a mi hijo por la cocina con la tarta entre sus brazos en precario equilibrio gritando "quiero comer tarta, tengo hambre", hemos merendado en familia.
Lo mejor, tener a los abuelos y al padre de la criatura entreteniendo a la fiera para que yo pudiese explayarme con el teléfono, ese oscuro objeto de deseo, que no ha parado de sonar.
Lo peor, mi hijo recitando durante diez minutos "ahora no Fernando, ahora no Fernando...", argumento del famoso libro que dio origen a este blog (ver primera entrada).
Gracias a tod@s por acompañarme hoy, en persona, telefónicamente u on-line porque habéis convertido un día cualquiera en algo memorable.
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