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lunes, 19 de mayo de 2014

Mi hija no tendrá juguetes cursis.

Ahora que sabemos que nuestro segundo peque será una niña ando dándole vueltas a las cosas más absurdas, y es que la experiencia del primero marca, y cuando tienes un hijo tan friki como el mío, y con unos gustos y aficiones tan particulares no puedes por menos que pensar cómo va a afectar eso a su hermana. 

Todos los juguetes que tiene giran en torno a Star Wars, Super Héroes (todas las versiones, tamaños y colores) y variantes similares. 

El deporte, aunque lo seguimos intentando, no entra dentro de los dones concedidos al nacer. En mi objetivo de agotarle a como de lugar le hemos apuntado a fútbol dos días en semana. Sale de multideporte y empieza fútbol. Donde cualquiera esperaría encontrar un niño agotado y sin fuerzas yo recojo un mico de 4 años que sale disparado corriendo rumbo al parque (otra horita). Eso sí, a las 21 h. cae dormido sin sentido y  no hay niño hasta las 7 h. del día siguiente. 

En fin, que yo ando ilusionada pensando en nenucos, carritos, cocinitas y barbies, sin tenerlas todas conmigo. Por eso voy buscando alternativas para estar preparada y no criar una niña cursi. 
¿Qué sería lo peor que me podría encontrar?
Es mejor que nunca me hubiese hecho esa pregunta porque fijaos la variante de aterradoras alternativas que hay. 

La killer Barbie. Comete los crímenes mas atroces, al mas puro estilo Dexter, y luego sube las fotos a las redes sociales.



Que digo yo que si Kent no te mola ya, pues te vas con otro y listo, pero esto...       

Luego está la versión friki de Hello Kitty, que como alternativa me gusta más, y además estaría en sintonía con los gustos del hermano. 



Cuando llegase carnavales pasaría de vestirla de princesita. 
Yo le daría un toque original y diferente. 
Nada como una Frida Kalho o una Reina de Corazones cabreada. 


      

Fuente: http://ver.tvnws.com/disfraces-alternativos-para-ninas/




Y como buena madre, me gustaría que mi hija estudiase e hiciese una carrera de provecho. 
A ser posible mi vocación frustrada, la de veterinaria, y para ello nada mejor que estos juguetes que la introducirían en el apasionante mundo de la disección. 





Y después de este paseo me pregunto... ¿Que fue de las muñecas barriguitas?





domingo, 8 de diciembre de 2013

Estoy criando un Friki

Pues nada, aquí estoy de nuevo (Papá de Guindilla) para contar algo que lleva un tiempo rondándome la cabeza.
¿Estaré convirtiendo a mi hijo en un pequeño friki?

Según pasa el tiempo mi hijo va definiendo poco a poco que cosas son las que más le gustan y sospechosamente se está convirtiendo en un mini-yo. Sus cosas favoritas son:
-    Muñecos de superhéroes
-    Videojuegos
-    Comics de superhéroes
-    Star Wars y todo lo que le rodea

Evidentemente soy una mala influencia. Mientras su madre le lee cuentos, utiliza juegos educativos y hace puzzles, yo me dedico a hacer luchas de espadas, le leo comics, y cada vez que viene a mi despacho acabamos sacando los videojuegos de las estanterías para repasar los títulos. Solo hay que vernos cuando tenemos que comprarle algo a guindilla, siempre acabamos discutiendo entre coger un puzzle de El Principito o un álbum de pegatinas de Batman.

Las preguntas que me hace mi hijo en la bañera no son las típicas de un niño de 4 años. Sus preguntas son del tipo ¿por qué no envejece el Capitán América? ¿por qué Hulk destruye cosas? Y sobre todo está obsesionado por saber cuanto de alto saltan todos los personajes ¿?. 
Os juro que a veces tengo que darle largas porque no se que contestar. Se piensa que soy una enciclopedia de super héroes. Preferiría que me preguntara de donde vienen los niños o cosas así, para esa pregunta si estoy mentalizado, y ya tengo unas cuantas respuestas preparadas.

Para no cargar yo con toda la culpa os diré que tengo mucha ayuda de familiares y amigos. Mis hermanos, por ejemplo, siempre le regalan camisetas y juguetes de superhéroes. 
Algunos amigos tan “frikis” como yo también colaboran comprándole disfraces de Star Wars y juguetes lego de esta saga.
Hablando de disfraces, este amigo organizó para el cumpleaños de su hija una fiesta de disfraces, y claro, apareció con un disfraz de Darth Vader hecho por el mismo, y mi hijo de soldado clon, vaya pareja que hacían.
En fin, que no soy yo solo. Incluso en ocasiones gente que no es friki habitual (tías, primas...) le regalan pijamas de Spiderman porque saben que le gusta. Al final todos ponen su granito de arena.

Reconozco que a veces me da apuro pensar que mi hijo, que aun no se sabe todas las letras del abecedario, conozca todos los nombres y poderes de Los Vengadores. O pensar que con 3 años se terminó su primer videojuego.

Todo esto que cuento explica en parte por que nos gusta jugar en el parque a lanzar y esquivar bombas como si fuésemos héroes de acción.

Menos mal que la madre de Guindilla nos pone el contrapunto y nos aporta otro tipo de actividades, que aunque no son tan divertidas son más convencionales. Así al menos me queda la esperanza de que mi hijo herede alguna afición aburrida de su madre y no todas las mías.

Ah, también le doy las gracias por impedir que le pusiera a mi hijo de nombre Aragorn o Anakin, aunque reconozco que esos nombres aun me parecen interesantes.



domingo, 3 de noviembre de 2013

Tarde terrorificamente divertida

Viernes tarde, día de todo los santos, Halloween, y nosotros sin planes. 
El día anterior todas las mamás del cole me comentaban las fiestas de disfraces a las que iban a asistir durante estos días, y los disfraces que tenían preparados. Nosotros, tan alternativos como siempre, solo teníamos un plan, celebrar el día 1 el cumple de mi suegra. Pero mi suegra también nos falló y nos pospuso la celebración al domingo.

Como soy una madre con recursos hice un barrido por los mails y sms recibidos buscando algo que había visto de pasada. Ahí estaba, la tienda de juguetes Imaginarium del barrio organizaba un taller misterioso al que invitaba a todos los niños que quisieran acudir.

Cuando llegamos allí nos encontramos un montón de pequeños diablos sentados en dos mesas largas haciendo galletas de plastelina. Dos brujas-monitoras se encargaban de dar las explicaciones oportunas.

La sorpresa fue que la supuesta plastelina en realidad era un preparado para galletas, compuesto de unos polvitos milagrosos que al echarle un poco de agua y amasarlo tomaba textura. Los niños lo amasaron y le dieron aterradoras formas de variados colores. Las monitoras-brujitas pusieron los proyectos de galleta en el horno y tras unos minutos de espera, durante los que mantuvieron entretenidos a los niños con un pequeño juego, las galletas estuvieron listas. 

Os garantizo que no recibo ni un céntimo de esta tienda por la publicidad, pero para madres con pocas habilidades culinarias, como es mi caso, es una forma estupenda de mantener a los peques entretenidos, preparando la merienda, y sin correr riesgos con el tamaño de las galletas

Ya sabéis que si por algo se caracterizan las peores madres es por buscar las soluciones más cómodas y sencillas.

Esa tarde muchos niños iban disfrazados, pero otros no. Eso no suponía ningún problema porque según pasaban al recinto delimitado para la actividad todos se transformaban en pequeños diablos rojos. En un visto y no visto les ponían capa, cuernos y tridente. 
Mi hijo iba con su camiseta de Batman con capa incorporada, y no estuvo de acuerdo con sustituir su atuendo. Apenas me dio tiempo a verle treinta segundos con el rojo disfraz puesto, antes de que se lo quitase todo. Por más que las brujas-monitoras intentaron razonar con él no consiguieron hacerle cambiar de opinión, y fue un Batman entre demonios. 

Cuando las galletas estuvieron horneadas a cada cocinero le dieron la suya, que metieron en una bolsita de papel para dejarla enfriar. 
La galleta estaba muy rica, os lo digo yo que me comí la mitad.

Y vosotr@s ¿qué habéis hecho en Halloween?

jueves, 27 de junio de 2013

ENVIDIA

Una no deja de sorprenderse a si misma por más años que pasen y bien que crea conocerse. 
Aquí estamos de nuevo haciendo examen de conciencia, y es que hoy he descubierto que soy muy ENVIDIOSA


Via. Google-images


Me dan envidia las madres que saben cocinar y hacen las tartas caseras, de chuches y de foundant para los cumples de sus hij@s. No es necesario que os recuerde mi "gran galleta", pero podría hablar largo y tendido de mi cocido choricero, o mejor, dejar que mi medio melón os lo cuente, porque se parte de la risa cada vez que lo recuerda y no pierde ocasión de comentarlo en público. 

Me dan muchísima envidia las madres de hij@s que duermen más de siete horas seguidas, y si encima el fin de semana no se levantan hasta las 10 h me pongo verde, y es literal. 


Envidio hasta sentir calambres a las madres (y no madres) deportistas, que salen a correr a diario y encima tratan de convencerte de lo saludable que es y de que engancha. A mi solo me engancha el sofá de casa cada vez que lo tengo a tiro, este blog, y el chocolate... ñam ñam. 


Muero de envidia ante las madres de 1, 2, 3 y más hij@s que tienen un tipo perfecto y un vientre plano. Si encima presumen de comer de todo y no hacer ejercicio se ponen en riesgo vital, porque me siento capacitada para cometer crímenes justificados  

¡¡ avisadas estáis !!

Siento mucha mucha mucha envidia de las "madres DIY".  Hazlo tu misma dicen, como si fuese tan fácil. Desde un recortable que parece lo que es, hasta un disfraz para carnavales.


Qué envidia tengo a las familias con padres/madres de diferentes nacionalidades, tienen hij@s bilingües sin gastarse un dineral en academias de idiomas, y encima los niñ@s aprende sin esfuerzo.


Palidezco de envidia ante las madres de paciencia infinita que sonríen ante situaciones que hace horas a ti te hubiesen llevado a estrangular a tu hij@.


Me corroe la envida frente a esos padres abnegados que no discuten y acatan sin dilación las instrucciones de sus amadísimas mujeres. ¿Por qué me llevé al más peleón?

Envidio hasta el delirio a las "madres 10" que han llegado a un grado de evolución tal que no encuentran defectos ni a sus hij@s, ni a sus maridos/novios/amantes, ni a sus vidas, ni a si mismas. 

Me encantaría ser tan perfecta. 

Aunque si lo pienso bien...  ¿sobre qué escribiría entonces?


y a vosotr@s  ¿qué es lo que os provoca más envidia?




                                                 Via. Google-images

jueves, 9 de mayo de 2013

YO CONFIESO

1. Cada día echo a suertes con el papá de la criatura quien lo baja al parque.
2. Uso la tele como niñera. Eso sí, sin mucho éxito porque a mi hijo le gusta muy poco.
3. Se me alegra el día cuando los abuelos tienen la feliz idea de llevarse a la fiera de paseo.
4. Cuando celebro un cumple no me acerco a la cocina. Compro la tarta que mas chocolate tenga en la pastelería más próxima. 
5. Los disfraces no los hago,  los compro o los pido prestados.
6. Totalmente de acuerdo en la importancia de la actividad física. Por eso pago a mi hijo clases de multideporte. ¿Yo en chándal? por favor...
7. Cuando mi hijo se despierta por la noche espero hasta tres llamadas con la esperanza de que se vuelva a dormir y así no tener que levantarme. Esperar que lo oigo su padre es creer en los milagros.
8. Solo conozco a 5 niñ@s de la clase de mi hijo y no recuerdo el nombre de ninguno de sus padres. 
9. No me importa que la profe de mi hijo sea estricta y grite de vez en cuando. Con 21 niños y 4 niñas de 3 años en clase yo gritaría muy a menudo.
10. Quiero a mi hijo con todo mi corazón, pero ser madre no anula el resto de facetas de mi vida.

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